EN EL HOYO, El Mexico de hoy, no desde MTV
Podrá parecer texto repetido, pero los documentales que van en búsqueda de un no saber qué resultan bastante más interesantes que aquellos que tienen tema y direcciones pre establecidas. No significa que el documental auto-reflexivo sea el único que pueda entrar en las búsquedas de un siglo XXI, que es de dónde tenemos que saber estamos parados. Pero sí tiene que ver con la manera de aboradar las temáticas y de cómo son finalmente ellas mismas las que se van abordando solas y nos encuentran, de una manera menos juzgada que cuando las insertamos a la fuerza.

Este documental tiene un tema de entrada, pero termina siendo una mera excusa para hablar de la sociedad mexicana desde sus obreros. Un gran puente carretera será construído en Ciudad de Mexico y esto será registrado por Juan Carlos Rulfo (Fotografía- dirección-producción y guión e hijo de el escritor de Pedro Paramo) quien intentará, también a modo de pre texto, hablar de la leyenda que dice que el diablo se lleva, a cambio de que el puente no se caiga, almas de los trabajadores. Finalmente el documental nos muestra el Mexico de clase baja, nos saca de los íconos de ese país MTV, o de aquel tan místico como lo es para los seguidores de Castañeda y las culturas Aztecas. Aquí está el de hoy, desde sus trabajadores. Y no hay una mirada paternalista, mucho menos sentimentalista, sino que hay una cámara que registra desde su trabajo, desde las alturas en donde están los obreros, como acompañándolos en su trabajo y casi sin estorbarlos. Es un documental en dónde se habla de amor, sexo, política, religión y clases sociales. Todo desde autoridades mínimas que en muchas ocasiones hacen que lo dicho tenga más lecturas que cuando lo hace una real autoridad en la materia. Con un tono naturalista, en dónde las tragedias ocurrían y la cámara grababa mientras los "personajes" ayudaban al dañado; realmente en momentos parecía ficción (de la que juega a ser documental) y daba para reflexionar en cuanto a las reacciones de las personas ante echos dramáticos. Cómo el sentido del humor continúa, cómo la situación no se roba todo un sentimentalismo, cómo el hombre no reacciona de manera automática, como muchas veces vemos en las películas.
Ocupa un estilo metonímico y ocupa un sector del puente sin importar cuál, sí importan sus personajes, que terminan siendo unos 4, los más importantes. Registro, entrevistas sobre temas diversos y, lo mejor, honestidad de parte de los entrevistados, por lo que nos encontramos con frases notables como "Ayer aparecí en la prensa por golpear a mi vieja, pero solo le partí el labio, la vez pasada la dejé de ojos cerrados" o "conozco arquitectos, médicos e ingenieros. Todos estudian para robar". Esto sin que el documental tenga una misión de revelar a un grupo social ni una mirada de protesta. Es interesante el grupo que toma, ya que uno lo relaciona con su cultura y se da cuenta cómo la de obreros tiene mucho que ver con el imaginario de la que hay aquí. Juguetones, voyeristas, maestros chasquillas, esforzados y amantes del alcohol entre otras características.
Otro tema a tocar es su fotografía, hay un ojo del camarógrafo increíble para mantener la cámara fija y no moverla con esa moda "moderna" de que mientras menos se contemplé mejor. Además hay usos de Time laps con movimientos de cámara, que le dan al documental una carga técnica y estética bastante importante. Tiene cosas de Koyaanisqatsi, incluso en los time laps ocupa música ochentera, pero aquí hay un tema detrás por lo cual no es belleza por belleza, como el video arte-documental de la trilogía Qatsi. Finalmente nos muestra el porte del puente, no es más chica que La Costanera Santiaguina, realmente impresiona el exceso.
Documental de varias capas, bastante social pero sin juicios detrás. Que se va armando con el paso del tiempo. Entretenido, sin una mirada pretenciosa y que se aleja mucho de lo que se espera de ante mano: ver al hijo de Rulfo hablando de mitos y jugando a ser su padre desde el audiovisual, auque sí hay una búsqueda de la memoria colectiva del pueblo mexicano, pero sin pretenciones muy grandes, debido a que el grupo elegido no le entregó eso, sino otras cosas y se acomodó, astutamente se acomodó.


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