8.13.2006

"Windows" resentimiento panfletario


Aquí vamos de nuevo con el iraní Shoja Azari, el mismo de "K". Nuevamente esperanzados en su cine fragmentario. Esta vez: nueve historias, todas tratadas como plano sucuencia, y con el pie forzado de una ventana de por medio. Todo esto para develar la triste realidad americana hoy en día, con temas como: el alcoholismo juvenil, al amor juvenil, la familia estrezada, el trato a los musulmanes, el estrez aboral, la violencia en la calles o la pedofilia intra familiar. Recargado de un diálogo obvio, de lugar común y demasiado informativo, en donde el espestador debe escuchar para entender y el juego de los planos secuencia pasa a ser nada más que un registro repetitivo, que acompaña la información, de una cámara que va y viene de un lugar a otro, pero sin ese goce novedoso que producía Godard en películas cmo "Vivir su vida". En algunos casos Azari lo lograba más que en otros. Ya lo habíamos visto con K, su apelación a explicar la historia con diálogos y a enfatizar en el panfleto hacía de cada uno de sus módulos un juego en dónde podíamos adivinar el final y en muchas ocasiones "achuntarle", porque el lugar común abundaba, casi tanto como en los diálogos. Película para mostrar en el colegio, para enseñarle a los jóvenes los males de la sociedad moderna, con una complejidad tan baja como un simple mensaje que además (en muchos de los casos) un personaje lo dice.

Son nueve, hay algunos que funcionan más que otros, y es justamente en aquellos dónde la cámara se instala fría y muestra desde un adentro hacia un afuera, como debía ser, con una mirada voyerista y de dos situaciones, una al interior y otra en el exterior. Pero por lo general miraban desde afuera hacia dentro con la ventana como un simple ojo enjuiciador que mira la "realidad" americana, pero esta realidad es tan falsa y poco verosímil que aburre y cae en las obviedades más típicas de programas como "Pasiones" (en algunos casos) y no estoy exagerando.

Película resentida con la sociedad americana, los temas quizás sí son interesantes, pero para tratarlos de otra manera. No quiero juzgar nueve cortos de la misma forma, pero uno queda con la sensación de que la poética del director va más por ese panfleto, y eso molesta y quita tiempo. Los módulos que menos se sabe de qué hablan, son los más interesantes. Los que se saben educadores son realmente molestos por su lectura única, realmente única.